hemorroides síntomas

Hemorroides síntomas: cómo identificarlas, grados y tratamiento.

Hemorroides síntomas: cómo identificarlas, grados y tratamiento.

Buscas «hemorroides síntomas» porque algo te pasa y quieres ponerle nombre. Quizá sangras al ir al baño, notas un bulto, te pica o sientes que algo sale cuando haces fuerza. Y antes de ir al médico, quieres entender qué te está pasando.

Es una de las búsquedas más frecuentes en salud. Y tiene sentido: las hemorroides afectan a casi la mitad de la población en algún momento de su vida, pero la mayoría de la gente no sabe distinguir entre unos síntomas y otros, ni entiende que no todos se tratan igual.

En este artículo te explicamos qué son las hemorroides, qué síntomas producen según el tipo y el grado, y qué opciones de tratamiento existen — desde los cambios de hábitos hasta las técnicas quirúrgicas más actuales.

Qué son las hemorroides y por qué aparecen.

Voy a sorprenderte con ésto: todos tenemos hemorroides. La mayoría de las personas desconocen este dato. Las hemorroides son estructuras vasculares normales, unos cojinetes de tejido con vasos sanguíneos, que se encuentran dentro del canal anal y que cumplen una función importante: ayudan al cierre fino del ano y contribuyen a la continencia. Forman parte de la anatomía que todos compartimos.

El problema no es tenerlas. El problema aparece cuando estas estructuras se inflaman, se dilatan, sangran o se prolapsan (salen hacia fuera). Es entonces cuando hablamos de enfermedad hemorroidal, que es lo que coloquialmente todo el mundo llama «tener hemorroides».

¿Por qué ocurre? Las causas más habituales son:

  • Estreñimiento crónico y esfuerzo repetido al defecar.
  • Diarrea frecuente, que irrita y congestiona la zona.
  • Pasar mucho tiempo sentado en el inodoro (sí, el móvil en el baño es un enemigo real).
  • Embarazo y parto, por el aumento de presión abdominal. En este artículo te explico la relación entre hemorroides y embarazo.
  • Sedentarismo prolongado y trabajo en posición sentada muchas horas.
  • Factores genéticos: hay personas con mayor predisposición a la debilidad del tejido de soporte.
  • Dieta pobre en fibra y baja hidratación.

En la mayoría de los casos, las hemorroides aparecen por una combinación de varios de estos factores mantenidos en el tiempo. No son un castigo ni aparecen de un día para otro: son la consecuencia de un problema de base que conviene corregir.

Hemorroides internas vs externas: síntomas diferentes.

Esta distinción es fundamental porque los hemorroides síntomas cambian por completo según dónde se localizan. Se clasifican respecto a la línea pectínea, una referencia anatómica que divide el canal anal en dos zonas con diferente sensibilidad nerviosa.

Hemorroides internas: síntomas principales

Se sitúan por encima de la línea pectínea, dentro del canal anal. Están cubiertas por mucosa, no por piel, y por eso no duelen (la mucosa no tiene receptores para el dolor). Los síntomas de las hemorroides internas son el sangrado,  típicamente rojo brillante, al final de la deposición,  y el prolapso (la sensación de que algo sale por el ano al defecar).

Las hemorroides internas son las que se clasifican por grados, como veremos a continuación.

Hemorroides externas: síntomas principales

Se sitúan por debajo de la línea pectínea, en el margen anal, cubiertas por piel. Esta piel sí tiene terminaciones nerviosas, así que cuando se inflaman o se trombosan, duelen. El cuadro más típico es la trombosis hemorroidal externa: un bulto duro, azulado y muy doloroso que aparece de forma brusca.

Muchos pacientes llaman «hemorroides externas» a los plicomas anales — pliegues de piel sobrante que quedan como secuela tras una inflamación previa. Los plicomas no suelen doler ni sangrar, pero pueden molestar estéticamente o dificultar la higiene.

Los 4 grados de hemorroides y sus síntomas.

La clasificación por grados se aplica a las hemorroides internas y se basa en el grado de prolapso — es decir, en cuánto salen del canal anal. Los hemorroides síntomas varían de forma notable en cada grado:

  • Grado I: las hemorroides están aumentadas de tamaño pero no salen del canal anal. Solo se detectan mediante anuscopia. El síntoma principal es el sangrado.
  • Grado II: las hemorroides prolapsan al defecar (salen hacia fuera) pero se reintroducen espontáneamente. Sangrado y sensación de algo que sale y vuelve a entrar.
  • Grado III: las hemorroides prolapsan y no vuelven solas — necesitas empujarlas con el dedo para reintroducirlas. Sangrado, mucosidad, manchado y sensación de peso.
  • Grado IV: las hemorroides están permanentemente fuera del canal anal y no se pueden reintroducir. Pueden producir dolor si se estrangulan, sangrado abundante, mucosidad constante y afectación importante de la calidad de vida.

Esta clasificación es orientativa. Lo que realmente determina el tratamiento no es solo el grado, sino el conjunto: síntomas, anatomía del paciente, respuesta a tratamientos previos y cómo afectan las hemorroides a tu vida diaria.

Hemorroides síntomas: resumen completo.

Para que tengas una visión global, estos son los hemorroides síntomas más frecuentes que vemos en consulta:

  • Sangrado: es el síntoma más común. Sangre roja brillante, generalmente al final de la deposición o al limpiarse. Puede ir desde unas gotas en el papel hasta salpicar el inodoro. ¿Sangras al ir al baño? Te cuento más en este artículo titulado: Sangre en las heces: ¿me debo preocupar?
  • Prolapso: sensación de que algo sale por el ano. En grado II vuelve solo; en grado III hay que reintroducirlo; en grado IV no se puede.
  • Mucosidad y manchado: las hemorroides prolapsadas secretan moco que mancha la ropa interior y puede producir irritación y picor.
  • Picor (prurito): habitualmente por la humedad que genera la mucosidad o por la irritación de la piel perianal. Consulta aquí cuales son las causas más frecuentes el picor anal.
  • Dolor: las hemorroides internas no duelen salvo que se estrangulen o se compliquen. Si hay dolor, hay que pensar en trombosis hemorroidal externa, fisura anal o absceso.
  • Sensación de peso o cuerpo extraño: frecuente en grados III y IV, donde el prolapso genera una incomodidad constante.

Un dato importante: no todo sangrado anal son hemorroides. Y no todo bulto en el ano son hemorroides. Por eso insistimos siempre en que cualquier síntoma nuevo necesita una valoración profesional para ponerle nombre y tratamiento.

Tratamiento de las hemorroides según los síntomas y el grado.

El tratamiento es escalonado. No se opera todo el mundo ni todo se resuelve con cremas. La clave está en adecuar el tratamiento al grado, a los síntomas y a la situación de cada paciente.

Medidas higiénico-dietéticas (todos los grados)

Es la base de cualquier tratamiento, independientemente del grado. Según la evidencia disponible en la base de datos PubMed, la suplementación con fibra reduce significativamente el sangrado y los síntomas de las hemorroides. Las medidas esenciales incluyen: dieta rica en fibra (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales), hidratación abundante (mínimo 1,5-2 litros de agua al día), evitar el esfuerzo al defecar y no pasar más de 5 minutos sentado en el inodoro. 

Tratamiento farmacológico (grados I-II)

Para hemorroides con síntomas leves o moderados se pueden añadir flebotónicos orales (diosmina/hesperidina), que mejoran el tono venoso y reducen la congestión. También se utilizan pomadas o supositorios con componentes antiinflamatorios o vasoconstrictores para aliviar síntomas puntuales. Pero es importante entender que las pomadas no curan las hemorroides: alivian síntomas temporalmente.

Técnicas instrumentales (grados I-III)

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, existen procedimientos ambulatorios que se realizan sin necesidad de quirófano. La más habitual es la ligadura con bandas elásticas, que consiste en colocar una banda en la base de la hemorroide para cortar su aporte sanguíneo. Es rápida, se hace en consulta y no requiere anestesia. Otras opciones incluyen la esclerosis con inyección.

Cuándo necesitas cirugía para las hemorroides.

La cirugía se plantea cuando las hemorroides no responden al tratamiento conservador, cuando están en grado III avanzado o grado IV, o cuando producen complicaciones recurrentes (sangrados importantes, trombosis repetidas, prolapso que afecta a la calidad de vida).

No toda cirugía de hemorroides es igual. Las técnicas han evolucionado enormemente y hoy disponemos de opciones mucho menos agresivas que la hemorroidectomía clásica:

  • Hemorroidectomía (Milligan-Morgan): la técnica clásica. Extirpa el tejido hemorroidal. Es la más eficaz para grados avanzados, pero el postoperatorio es el más doloroso. Se reserva para casos donde otras técnicas no son aplicables.
  • Láser LHP (Laser Hemorrhoidoplasty): el láser se introduce dentro de la hemorroide y produce una retracción del tejido sin heridas externas. Menor dolor, recuperación más rápida. Te lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre hemorroides con láser: técnicas y recuperación.
  • Desarterialización THD (Transanal Hemorrhoidal Dearterialization): mediante un doppler se localizan las arterias que alimentan las hemorroides y se ligan selectivamente. Sin cortes, sin heridas abiertas, mínimo dolor. Puedes leer más en nuestro artículo sobre técnica THD para hemorroides.
  • Técnica de Longo (grapadora circular): reseca un anillo de mucosa por encima de las hemorroides y las reposiciona. Menos dolor que la clásica, pero con algunas limitaciones.

La elección de la técnica depende de muchos factores: el grado de las hemorroides, si hay componente externo, la anatomía de cada paciente y su actividad laboral. No existe una técnica «mejor» en abstracto, existe la técnica más adecuada para tu caso concreto.

Hemorroides síntomas: que no debes ignorar.

Hay ciertos hemorroides síntomas que merecen una consulta sin demasiada demora:

  • Sangrado que no cede en días o que aumenta de cantidad.
  • Dolor intenso y brusco con aparición de un bulto duro (posible trombosis). Si tienes dolor en el ano, puedes consultar sus causas en el artículo de nuestro blog: dolor anal al defecar. 
  • Prolapso que no puedes reintroducir y que produce dolor o está cambiando de color.
  • Sangrado acompañado de pérdida de peso, cambio de hábito intestinal o heces oscuras . Estos síntomas obligan a descartar otras patologías.

En estos casos, no te autodiagnostiques ni esperes a que se pase. Una valoración rápida puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una complicación evitable.

Diagnóstico y tratamiento de hemorroides en IPROMAD

En IPROMAD estamos especializados en el diagnóstico y tratamiento de las hemorroides en todos sus grados. Disponemos de todas las técnicas mencionadas , desde la ligadura con bandas hasta el láser LHP, la desarterialización THD y la hemorroidectomía, lo que nos permite adaptar el tratamiento a cada paciente en lugar de aplicar la misma solución a todo el mundo.

Lo que nos diferencia es el enfoque: no operamos hemorroides que no necesitan operarse. Primero agotamos las opciones conservadoras, corregimos los factores de riesgo y, si tras todo eso la cirugía es necesaria, elegimos la técnica que mejor se ajuste a tu situación.

Todas nuestras intervenciones se realizan en el Hospital HM Montepríncipe, con las máximas garantías y en régimen ambulatorio en la mayoría de los casos.

¿Reconoces estos hemorroides síntomas? Pide cita y te orientamos. Puedes contactarnos a través del teléfono 699 606 005 o escribirnos a través de nuestro formulario de contacto.


Artículo escrito por el Dr. Antonio Gil, cirujano especialista en coloproctología.

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